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martes, 3 de noviembre de 2015

Compuesto del brócoli y las coles ayuda a tratar leucemia crónica




Related Science: Compuesto del brócoli y las coles ayuda a tratar leucemia crónica
Investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas y dos hospitales madrileños han comprobado que el indol-3-carbinol, una molécula presente en el brócoli, las coles y la coliflor, potencia el efecto de algunos fármacos usados para combatir la leucemia linfática crónica. Su efecto positivo se manifiesta incluso en pacientes que no responden a los tratamientos. Los resultados del estudio se han publicado en la revista Clinical Cancer Research.

La leucemia linfática crónica es el tipo de leucemia más común en los países occidentales y afecta normalmente a personas mayores de 65 años. Aunque existen diferentes tratamientos, los pacientes suelen desarrollar recidivas resistentes a la medicación que comprometen su supervivencia.

Un trabajo liderado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y con la participación de los hospitales Gregorio Marañón y de la Princesa, ambos de Madrid, ha descubierto las propiedades farmacéuticas del indol-3-carbinol para esta enfermedad. Se trata de un compuesto natural presente en plantas del género Brassica, como el brócoli, la col, la coliflor y las coles de Bruselas. Aunque el organismo lo tolera bien, posee un efecto tóxico sobre determinadas células de leucemia. Los resultados se han publicado en la revista Clinical Cancer Research.

En el estudio in vitro se han utilizado células de pacientes de leucemia linfática crónica con distintas fases y pronóstico. Los datos demuestran que mediante fármacos se pueden alcanzar concentraciones de este compuesto que provocan la muerte de las células leucémicas pero no de los linfocitos normales, “esenciales en el sistema inmunitario”.

Los autores del trabajo también destacan que el indol-3-carbinol “mejora notablemente” el efecto de la fludarabina, uno de los compuestos más utilizados en el tratamiento de este tipo de leucemia, incluso en pacientes que presentaban resistencia a este fármaco.

“Los resultados nos indican que el indol-3-carbinol potencia la actividad terapéutica de la fludarabina y de otros fármacos. Por eso, estos tratamientos combinados podrían utilizarse para combatir la leucemia linfática crónica, incluso en pacientes que han desarrollado recidivas y multirresistencia a los tratamientos habituales”, explica Juan Manuel Zapata, investigador del CSIC en el Instituto de Investigaciones Biomédicas “Alberto Sols”.

Un producto patentado
El pasado mes de septiembre de 2014, Zapata y Gema Pérez –científica del mismo centro de investigación- registraron la patente del indol-3-carbinol como nuevo fármaco capaz de actuar frente a enfermedades como la leucemia linfática crónica y el linfoma de Burkitt. Este compuesto es un potente tóxico contra algunas células tumorales.

Una de las principales características que ofrece este compuesto es su acción contra las células cancerígenas en pacientes con distintas fases de la enfermedad y también en aquellos que presentan resistencias a los tratamientos. Su interacción con la fludarabina reactiva y potencia su efecto en células de pacientes resistentes a este fármaco.

Aunque por el momento esta tecnología no ha sido licitada por una empresa, su posible administración por vía oral y la existencia de estudios previos de toxicidad en humanos, que demuestran su alta tolerancia y baja toxicidad, podrían permitir una rápida aplicación clínica.

Referencia bibliográfica:
G. Perez-Chacon, C. Martinez-Laperche, N. Rebolleda, B. Somovilla-Crespo, C. Muñoz-Calleja, I. Buño y J. M. Zapata. "Indole-3-carbinol synergizes with and restores fludarabine sensitivity in chronic lymphocytic leukemia cells irrespective of p53 activity and treatment resistances". Clinical Cancer Research. DOI: 10.1158/1078-0432

Fuente: Agencia Sinc.  


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lunes, 5 de octubre de 2015

Chip de ADN mejora el diagnóstico de leucemia linfática crónica


Un grupo de investigadores del Instituto de Investigaciones Biomédicas August Pi i Sunyer (IDIBAPS), el Hospital Clínic de Barcelona y la empresa qGenomics, ha desarrollado un chip de ADN (o array) que permite analizar el genoma y determinar anomalías genéticas en la leucemia linfática crónica. Según sus creadores, este dispositivo hace posible superar las limitaciones en cuanto a la detección de alteraciones de las técnicas empleadas hasta ahora, como la hibridación in situ fluorescente (FISH), y puede ser utilizada para un diagnóstico más preciso de la enfermedad.

El chip de ADN permite analizar el genoma y determinar anomalías genéticas en la leucemia linfática crónica. / qGenomics
 
La leucemia linfática crónica (LLC) es la forma más frecuente de leucemia en Occidente. Una enfermedad común que afecta a una de cada 20.000 personas de 50 años, y alcanza a una de cada 3.300 de más de 80 años. Diversas alteraciones cromosómicas recurrentes se asocian con el pronóstico y pueden guiar una terapia adaptada al riesgo que la enfermedad representa en cada caso.

En el estudio, publicado en la revista Genes, Cromosomes & Cancer, se hibridó el ADN de 180 pacientes con LLC con el nuevo array qChip®Hemo, que contiene una alta densidad de sondas para cubrir las regiones frecuentemente alteradas en LLC.

"En general, el 86% de los casos presentó alteraciones cromosómicas. Hubo una elevada concordancia de los resultados del array con el FISH, y todas las discrepancias correspondieron a alteraciones muy subclonales detectadas sólo por FISH", explica Lluís Armengol, director científico de qGenomics.

Armengol agrega que el array permitió detectar ciertas alteraciones y un nivel de complejidad genómica que no hubiera sido posible detectar mediante la técnica FISH rutinaria.

"Algunas de estas alteraciones están relacionadas con la necesidad de tratamiento o bien con un peor pronóstico, por lo que la información obtenida podría ser útil para seleccionar una terapia más adecuada a cada enfermo", señala la Dra. Silvia Beà, investigadora del IDIBAPS y coordinadora del estudio.

Este trabajo es el resultado de una colaboración estrecha y estable entre los investigadores de IDIBAPS y la empresa qGenomics y supone la primera prueba de que este array específico podría ser empleado para el diagnóstico de la LLC. Detecta con precisión, en mucho menos tiempo y en un solo experimento, todas las alteraciones relevantes en cuanto al número de copias, la complejidad genómica, eventos de cromotripsis (roturas masivas y reordenamientos de los cromosomas) no cubiertas por el panel de FISH.

"Esta prueba puede ser utilizada como una herramienta práctica para estratificar los pacientes con LLC para el diagnóstico de rutina o en ensayos clínicos. Hemos demostrado que los datos del array qChip®Hemo son concordantes con FISH. Y, por otra parte, que este array puede detectar otras alteraciones (no cubiertas por FISH) con significado pronóstico y también patrones de reordenamientos complejos ", concluye Armengol.